El club del pelo seco


Yo, que siempre me he considerado una persona normalmente informada y razonablemente atenta y perspicaz, me di cuenta el otro día de que las madres no bucean. Quizá lo hagamos sólo en la intimidad y en muy contadas ocasiones, cuando no tenemos en perspectiva ningún acontecimiento social que requiera llevar el pelo colocao, pero los días de diario, así sin más y por el mero placer de hacerlo, no.

Todo lo más nadamos brazada y media sacando la cabeza como las tortugas en un alarde de esbeltez y juegos acuáticos, pero por lo demás, no, no buceamos.

Quizá el motivo sea que la piscina para una madre hace tiempo que dejó de ser aquel oasis de tranquilidad y solaz de antaño, cuando bastaba agenciarse un par de amigas, un cigarrito y unos cuantos rayos de sol para hacerte olvidar las penurias y quejumbreces de la vida diaria. Esos días en que te tostabas vuelta y vuelta hasta que te churrascabas por ambas caras plantando cara al melanoma y ya podías salir de noche, rebonita y pinturera, luciendo rojez y/o moreno, dependiendo de tu grado de blancura y espesez de piel. Entonces sí podías meter la cabeza bajo el agua y resurgir renovada, dejando malos rollos y caspa en el fondo, luciendo al salir cierta melena de perroflauta pero descaradamente feliz.

Recuerdo cómo presumía yo de mi pisciadicción. Aprovechaba cualquier minuto libre para despatarrarme al sol y hacerme a nado unos cuantos largos, de esos que te oxigenan y ponen firme del culo hasta las meninges. Ya fuera sola, con amigos o con cualquiera que se prestara a criticar conmigo bikinis ajenos, echaba las tardes enteras bajo el sol porque la energía solar siempre me recargaba cual si fuera toda yo una pila de petaca.

Pero de repente un día sientes que el cuento ha cambiado en algunos puntos.

En primer lugar, porque aunque la piscina de tu casa está exactamente a diez metros de tu puerta ahora tardas tres cuartos de hora en llegar. De camino Lamayor recolecta flores, Lapequeña se las quita y entonces se enzarzan en un pseudo pressing catch sobre el césped, con llaves y tácticas dignas de elogio y vítores varios. Luego alguna sale corriendo, se cae, se raspa la rodilla, codo o saliente corpóreo similar y hay que realizar nueva parada técnica para cantar a capela el “CuraSana”. Avanzas un par de metros y te encuentras un hormiguero. Otros veinte minutos de observación medioambiental y charla sobre la convivencia gregaria del insecto común. Total, que cuando llegas a la piscina, estás deseando volverte.

Tras tres paseos y un par de sobornos consigues acampar bajo el último árbol libre y aunque ya las has barnizado en casa, vuelves a perseguirlas bote de crema en mano, acordándote del padre de ese melanoma que antes no te importaba. Corriendo agachada y con el culo en pompa, maldices como las locas porque una piel resbaladiza es ya lo que te faltaba para amenizar el juego persecutorio y subirlo un nivel de dificultad. Mientras haces tus ejercicios de respiración e intentas hallar algo de calma en tu fuero más interno, sacas las toallas del cesto playero monííísimo que acabas de comprarte y tratas de extenderlas sobre la hierba mientras una hija se te sube a caballo en el lomo y la otra se come el césped.  Cargada con el pack antidisturbios churro/flotador/manguitos llegas exhausta hasta el agua y, en lo que te despistas mínimamente para retirar el sudor de la frente que te impide ver la realidad circundante, Lapequeña se te tira en plancha al agua, sin elemento protector alguno la muy inconsciente, obligándote a entrar vestida a rescatarla. Y sólo llevas 10 minutos allí. El caos, amiga, no ha hecho más que empezar.

Durante el resto de la tarde vagas como alma en pena por una piscina donde el agua te llega sólo hasta media pierna, lanzando ¡ay, uy, oyiii! y demás aullidos tipo IL Castrato, cada vez que un meneo infantil te salpica alguna parte del cuerposeco. Todo ello luciendo gafas de sol estilo Jackie Kennedy y un moño tan alto que te hace parecer un poste de la luz, cualquier cosa antes de que ni una sola gota de cloro te roce las puntas.

Contigo tratando de sobrevivir ahí dentro, los jodíosniños se tiran a bomba a tu alrededor y terminas profiriendo ese tipo de frases cortarrollos que antes sólo oías a personas mayores ¿Por qué no te vas a jugar a otro ladito, salao? ¿A que se lo digo a tus padres? Ciertamente, nada hay más molesto que los hijos ajenos así que mientras sonríes como en otra dimensión y enseñas dientes, dientes, que es lo que les jode, fantaseas con la idea de que descienda súbitamente el helicóptero de Tulipán y se los lleve a todos a merendar a su casa.

Dos horas después regresas al hogar como Mambrú, que se fue a la guerra, con la sana intención de no volver a pisar la piscina en todo el verano, hasta que al día siguiente alguno de tus cachorros te mira con carita de perro pachón y la abnegación hace que te vuelvas a echar al hombro el cesto mientras musitas… ¿Será posible, gensanta, que eche de menos los días de lluvia?

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43 comentarios

Archivado bajo Elucubraciones, Familia, Humor, Mujer, Ser madre, Verano

43 Respuestas a “El club del pelo seco

  1. Jajajajajaa!

    Bueno, yo llevo toda mi vida procurando no mojarme la cabeza fuera de la intimidad de mi cuarto de baño. Porque de normal llevo el pelo liso tabla y no quiero que nadie sepa que su estado natural está a medio camino entre la Duquesa de Alba y “la” Thyssen.

    • Las melenas: secretos y trucos. El título daría para tres tomos! Yo últimamente, como lo llevo del mismo largo que Farruquito, intento no mojarlo todos los días porque tarda semana y media en secarse, y eso ciertamente es mucho y muy cansao…

  2. jajajajajaja, veo que aun me encuento en la primera fase, pero sin cigarrito, y leyendote no se si me alegro de que la segunda fase esté tan lejos! jajajajajajaja

  3. uy, uy, pues yo no soy una mamá convencional. Yo me mojo el pelo siempre, buceo, me tiro de cabeza, y me hundo para poder subir a mis niños a hombros y que se tiren desde arriba, que “mola” mucho, a ellos claro, tú sales del agua con toda la melena en la cara y la boca muy abierta porque te estás ahogando con la manta de pelo en la cara.
    Me da pereza bañarme para un ratito pequeño, porque tengo el pelo muy largo y muy rizado, y tengo que irme a la ducha enseguida para arreglarlo con espuma y demás, sino tengo un pinta rara. Y nadar está genial, y en plan tortuguita con la cabeza fuera no queda bien…… jajajajaja.
    Buen verano!!!!! y disfrutad de la piscina o la playa!!!!

    • Reconoce, mamá de 5, que hacer eso toooooooodas las tardes agota al más pintao… Por no hablar, mari, de las fatales consecuencias de lavar y acondicionar la peluca todos los dias!

  4. Buenísimo!!! Hace poco tuve el placer de asistir a una sesión de piscina que se asemeja muchísimo a esta que me cuentas. Yo pensaba que era todo exageración, pero cuando la coincidencia se da ya en dos casos… creo que esto es ley de vida.

    Genial contado… lo que me he reido a estas horas de la mañana. De momento, y por poco tiempo ya, me encuentro en la primera fase. Buceando en la piscina… hasta que llegan los niños de mi urbanización con sus madrescerobuceadoras y me quedo rezagada en mi toalla. El año que viene con Laprimera en el mundo… ya te contaré. jejjeje

  5. Francisca

    Madre de dior! es tal cual lo cuentas! La transformación de unas chicuelas majísimas en SUS MADRES, que es justo lo que nos está pasando!!!!
    En mi caso, mi pequeñajo no hay forma humana de que se meta en el agua, de la playa al menos, dice que hay mucha agua y que es para papás y mamás. A ver si en una pisci tenemos más éxito XD

    • El mar ya es otra cosa, mola infinitamente más!! aunque llegues a casa con el culo llenito de arena puedes sentarte en la orilla y ver cómo se rebozan como croquetas… Mucho más descansao!

  6. Jajajaja jajajaja jajajajaj muchisimas gracias por hacerme reir tanto!!! jajajaj jajajaja me he sentido taaaan identificada, mi moreno este año se reduce a los hombros y los riñones, con lo que era mi barriguita morena, ayyyy que tiempos aquellos!!

  7. Real como la vida misma, para llegar a la piscina vas cargada como un nómada y una vez allí eso es la guerra, eres como el agente Smith cuidando de tus cachorros, un no parar de vigilancia: que te resbalas, no te metas eso en la boca… por no decir que acabas con los riñones hechos confitura… Y el pelo totalmente de acuerdo, moño alto tipo princesa Leia jajajaj

    • Y para segundo y medio que te despistas, respirando o algo, Lapequeña al agua y consiguiente taquicardia. Ya me ha pasado dos veces y ahora le plantifico el flotador nada mas salir de casa!

  8. A todo esto, la segunda por la izquierda… ¿no es Fernando Torres?

  9. Loulou y Cía

    madre, que yo era de las que se churruscaban gustosamente en el Tostaderu, vuelta y vuelta, como las chuletas, y este año me estreno de mami piscinera o playera (que alguno de los dos o los dos caerá)… contaremos la experiencia, pero ya me veo yo también subiendo a la farola las puntas :-)

    • Pues llévate una libretica y nos cuentas luego tus impresiones, que aburrirte, te juro, no te aburrirás. Eso sí, ni se te ocurra llevarte libro ¿paqué?

      • hilde

        hombre, que sí se lleve libro la “creatura”, uno que se llama blogdemadre es muy entretenido, y quizás encuentre la pobretica un poco de inspiración!!!

      • También es verdá! :)

      • Paz

        Esta madre que habla del Tostaderu me da a mí que está en la misma ciudad que yo. Si es así podríamos hablar un día de “Distribución de la playa: castas y zonas”; la escalera 14, por ejemplo, así como el Tostadero, son templos de solter@s de cualquier edad (de 18 a 90, más o menos) y en la 11 y Escalerona, básicamente, familias y/o abuel@s más de bañarse que de tostarse. Entre la 12 y la 14 adolescentes granulosos y hormonalmente alterados. Mi marido no es de aquí y no hay forma de que entienda ese orden socio-playero tan arraigado, si no fuera por mí sería un parias, menos mal que lo llevo de la mano a la zona adecuada, impidiendo que fruste las relaciones sociales de Elúnico.

  10. jajajaj pero que poco apañá, chica… Yo me metí un rape saneador antes del verano y llevo siempre en la bolsa los benditos gusanitos… Un cigarrito en paz y 3 páginas del Cuore? Monstruiiiiitooooossss, queréis gusanitos? Y ahí los tienes por lo menos 10 minutillos en corrito (luego se acaba la bolsa y empiezan las peleas, pero compensa…) ;P

    • Jajaja qué Ideón!!! Pero es que se las cebo a horas tempranas, luego no “me” cenan… y para luchar con ellas en plan “Andreíta cómete el pollo” a las 9 tampoco, que a esas horas una ya quiere reposar …

  11. Vamos a ver “Querida”, a ti nadie te ha dicho que el cloro es perjudicial para las mechas?. Cuando teníamos (yo) 20 años más o menos, ni me planteaba la idea de tener niños y menos aún la de llevar mechas. Después de ver el estropicio que el cloro le produjo a mi madre en su melena de MadreMechas, yo ahora que soy Madre y también por afinidad con la mía propia llevo mechas, servidora, saca el cuello como bien decías, como una tortura con moño o lo que sea menester ponerse, contar de no llevar el pelo verde como recuerdo aquel verano a mi querida y siempre coloreada Madre..

  12. jajaja, es que las madres acabamos perdiendo toda nuestra dijnidad! O llevas el pelo rapado o es un autentico co..azo!!! Solucion: piscina privada a la puerta de casa!
    ;-) besos

  13. Nada, nada a mojarse el pelo y disfrutar al 100% de la pisci, que es lo mejor…total, en la pisci de la comunidad hay pelucones, michelines y tetas caídas a tutiplén… Amén de las barrigas y calvas de los hombres. Un pelo mal peinaooooo no es ná de ná

  14. hilde

    buenísimo, señora razonablemente informada y perspicaz, atenta y demás… ;-) pero no te apropies de la patología, este club no puede ser solo pa madres!! que aqui ya estamos al menos dos nomadres confesas que nobucean!! yo desde los 18 (años) por razones obvias de volumen capilar ;-)
    Por cierto, no sé si ofrecerme una tarde a cuidarte a Lasniñas en tu pisci, o ofrecerte piscina con cigarro y crítica de bikinis ajenos gratis ;-) jejejeje!!!

    • hilde

      es más, recuerdo el hermanito de una amiga, tendríamos nosotras unos 20 años y él unos 7… encontrábamos cual sirenas (20 añitos, gensantaaaaa!!!!) tumbadas en el bordillo de su piscina desde hacía ya un buen rato, y se me acerca y me dice: “Oye Hilde, por qué te pones el bikini si luego no te mojas ni un pie?”… Obvio completar la anécdota diciendo que no encontré la respuesta acertada!!!

    • Sabía que ibas a decirme eso!!! Testaba esperando! :) Tu volumen capilar te permite no bucear, amiga, no te lo tenemos en cuenta :) Cuando lleguen las Minildes eso que tendrás ensayado!

  15. ja,ja! Yo creo qu elo de nadar a braza y sacando bien la cabeza va de serie con el parto.

    • Cierto, de hecho deberían dar clases de cómo no mojarse el pelo en las clases de preparación al parto, hombre, que luego el primer verano estamos totalmente desorientadas…

      • Meimagino el cuadro. La matrona diciendo “y entonces ¡cuellos arriba! y brazos uno y dos uno y dos… mientras, miradas atentas a los miniseres… uno y dos uno y dos… Las parejas pueden estar ausentes en estos momentos… uno y dos uno y dos….” jejejjeje

        Vaya, vaya… Parece que es más difícil de lo que parece!

  16. Este va a ser mi primer verano de mamá, de veras ya no voy a poder bucear???? Me resisto a creerlo!

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