Vestida para la ocasión


Al igual que los cocineros, los guardias civiles, las folclóricas y los transformistas, una madre debe vestirse adecuadamente si quiere ejercer su profesión con dignidad, tronío y saberestar.  De nada sirve salir al parque con falda tubo rodillera y taconazo de diez centímetros, a no ser, claro, que te hayas cansado ya de tus piezas dentales y desees estamparlas contra el respaldo de un banco y así tener excusa para reemplazarlas por otras más relucientes y pintonas, como de famosa volviendo de Miami.

Así a bote pronto me sobrevienen a la zona de pensar algunas prendas vetadas por traumatizantes o peligrosas y otras necesarias en extremo para sobrevivir en esta jungla despiadada que es el día a día maternal. A saber:

Bolso. Gordo y grande, ande o no ande. Preferiblemente bandolera para que te deje ambas dos manos libres en caso de que el que estampe los dientes contra la escalera mecánica o el columpio sea tu miniser. El tamaño de la tira de la bandolera deberá ser la justica para que el sacobolso te quede mismamente a la altura de la cadera. Si lo extiendes más, se te colará el culo por el hueco cada vez que te agaches a recoger utensilios inusitados o a impedir que el miniser ingiera sustancias tóxicas, cacas de perro, o ambas dos cosas en el mismo tiempo y acción.

Zapatos. Si tienes zuecos o botas de pocero bien, si no, unas deportivas servirán perfectamente. Las de velcro van bien para que los miniseres gateantes no se entretengan en chupar los cordones como si fuesen patas de cigala, con el subsiguiente riesgo de que se traguen el plastiquito de la punta y a ti te dé un ictus por concentración de temor repentino y alborotado.

Medias. Si tienes en casa y te van bien, que sean de fútbol. Las carisísimas déjalas para cuando vayas a la ópera o a comer con tus suegros. No seas temeraria ni desafíes las reglas establecidas, hazme caso. No hay medias que sobrevivan a un encuentro con un niño; en cuanto te descuidas meten el dedito en cualquier punto y te dejan compuesta y con la cacha al aire.

Camisa. Su blancura es inversamente proporcional a la cantidad de nocilla o barro de maceta que tu hijo porte bajo las uñas. A una buena madre, de las de verdad, se la reconoce por la suciedad que lleva en la camisa. Si ésta luce limpia e impoluta es que ella es una desidiosa malamadre y no te conviene para nada frecuentarla.

Tops estrechos. Si tras el parto has recuperado la firmeza abdominal, perfecto, si no, opta por el corte imperio, tan socorrido él. Se presupone que a una madre siempre le quedan lorzas tras los embarazos, pero no todo el mundo lo sabe a ciencia cierta, ayudémonos entre nosotras y no demos pistas, jo.

Jerséis. No importa cómo sean. Te los van a vomitar igual.

Chaquetas. Mete los brazos en las mangas, eso ante todo. Nada de dejarlas descansar desvaídas y lánguidas sobre los hombros, a no ser que lleven unas agujas de hacer punto incorporadas bajo las sisas, en cuyo caso puedes aprovechar y tejerte unas polainas.

Faldas. Ideales para que todo el parque te vea la nalga la séptima vez que te agaches a por algo o cuando decidas hacerte la hippy y tirarte al suelo a hacer castillos. Sin telita de por medio, excuso decirte hasta dónde avanza la arena. También dan mucho juego cuando tus miniseres piden desde el suelo ser aupados y tiran de lo primero que pillan. Cuando la cinturilla te llega por las corvas, te das cuenta de que la goma de tus bragas acaba de tener su propio minuto de gloria.

Fulares, pasminas y allegados. Si quieres morir ahogada, bien, ponte uno y coge un miniser en brazos. Con tal de que esté entretenido y pseudomudo le dejarás juguetear con ambos extremos y cuando te quieras dar cuenta estarás tan mareada por la falta de oxígeno que sólo podrás desmayarte, azul y sigilosa, ante el estupor general.

Anillos. Dan mucho juego en las cafeterías, sobre todo cuando quieres terminar de contarle a tu amiga aquella historia de diversión extrema. Al segundo anillo de oro blanco que tu hijo meta bajo la máquina de los helados y no recuperes jamás, no volverás a sacar la pedrería del joyero ni para las recepciones con el embajador. Como te lo cuento.

Collares. Pertenecen al mismo grupo de armas de destrucción materna que los Fulares, pasminas y allegados, pero son infinitamente más peligrosos. Los abalorios de colores les gustan casi tanto como los plastiquitos de los cordones así que prepárate para un segundo ictus.

Sujetador. Pues mayormente el que pilles, combine o no combine con el resto de tu ser. Como si eso importara.

Tanga. Ay, amiga, llegó la hora de la verdad. Recolocarse la gomita de la ropa interior al estilo Nadal siempre ha resultado poco estiloso, pero prueba tú a subir la cuesta del garaje con la bici en una mano, una pelota en modo “melón” bajo la axila, arrastrando al niño con la mano libre y mientras tanto el tanga rozándote el colon. Que no, hombre que no, que ni en Guantánamo. Así que larga vida a la braga y si es de cuello vuelto, tanto mejor.

Si sigues estas indicaciones tu vida será mucho más cómoda, aunque vayas hecha una fachosa y parezca que el armario te ha vomitado encima. En tus ratos de asueto gozarás de algo más de libertad de indumentaria, podrás vestirte de paisano y enfundarte estrechos ligueros, corpiños y minishorts con avidez, como si los fuesen a dejar de importar de china.

Pero no me sufras ni pienses que la maternidad mató tu glamour. Hazte a la idea de que llevas una doble vida que te obliga a entrar y salir del armario varias veces al día…y hasta puede que resulte divertido, peligroso y enriquecedor… mmm, ah, sí, eh?…

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48 comentarios

Archivado bajo Familia, Humor, Moda, Mujer, Ser madre

48 Respuestas a “Vestida para la ocasión

  1. Verónica

    Mas razón que un santo , yo hace tiempo que me quité de la cabeza la idea de irme mega mona al parque, porque no se cómo pero siempre acabo hecha un cirio, asíque ahora vaqueros, deportivas camisetas monas y muy imprescindible al menos en mi caso, coleta alta, que sino a todo lo que se te cae cuando te agachas le tienes que sumar el pelo en la cara.
    Me encanta tu blog.

    • Gracias, Verónica! Me alegro de que te guste el blog! Yo sustituyo coleta alta por moño coronillero, lo llevo tan asiduamente que la última vez que me solté el pelo me llegaba por los gemelos… A la pelu y con urgencia.

  2. Yo que pensaba que eran 2, a lo sumo 3 años de erotismo 0 pelotero… Pero me acabas de dejar K.O. con los sustitutos del chorretón de leche/papilla en el hombro y rastro de mocos a la altura del muslo.

  3. Me encanta reirme desde por la mañana tempranito :D

  4. Loulou y Cía

    y qué me decís de la leche en medio del escote, canalillo abajo?? uhmmmm… yo de momento no he probado las salidas salvajes y exóticas al parque, que el crío es muy pequeño, pero ya he adoptao el uniforme yoelzarahacemilañosquenolopiso, sobre todo el bolso bandolera y la coleta. Imprescindibles.

  5. Si ,tienes razon ,las mamis lo teneis mucho peor para mantener algo de glamour!!je je.Los papis en cambio,si no es por las medallas de coronel de babas-mocos de los hombros,casi ni se nos nota!(bueno,las camisas blancas tambien descartadas!!)je je.

  6. Pendientes también mal… a mí se me están quedando los lóbulos como estalactitas milenarias…
    :)

  7. martucha

    Me ha encantado, totalmente reflejada. Y además, nada de escote, porque les encanta meter la mano por ahí y además, cualquier migaja de lo que sea acaba encestada. Y no hablo de super escotes eh, hablo de una cosita normal. O tal vez mis hijos son futuros fichajes de la NBA.

  8. Leo este brillante post y calculo que llevo ya seis años de amnesia. Por Dios, no recordaba la palabra “pendientes”. Igual este es un “oneway”, o mejor dicho “camino sin retorno”. Luego siguen los quintales de arena que hay que quitar de las zapatillas cuando vuelven del cole o del parque, más adelante acarrear mochilas que aumentan de peso y volumen mientras tus energías menguan en escala inversamente proporcional y ya no te digo cuando se entra en la etapa “hacer los deberes”, que hay estuches con más sorpresas que el castillo de Harry Potter. Os lo puedo asegurar.

    • Cierto, el cachivacheo infantil merece capítulo aparte. Hoy por hoy me divierto con las gomitas de borrar que huelen a frutas del bosque, cuando llegue la mochila borriquera, ya lloraré, ya…

  9. No puedo estar más de acuerdo, y eso que estoy a 2-3 meses de poder vivir en mis carnes la salida al parque (a puntito está de arrancarse a caminar mi bestiaparda). De momento disfruto de mis rastas de fruta y del estucado veneciano de cereales del comedor, lo más.

    Apunto del colpaso mental durante el embarazo y lo que se me venía, también me lancé a escribir (eso o ponerme un psiquiatra en nómina) por si te quieres pasar, mi blog:
    http://estoesparaunaqueloquiereasi.blogspot.com

    Me han encantado tus sugerencias de MUST para el fondo de armario de una madre, aún me estoy riendo ;o)

  10. Luisa (mamá de Malena)

    es que no paro de reirme!! gracias, gracias y gracias!

  11. carmen rubio

    Lo de las bragas y Guantánamo ha sido lo mejor. Me he reido mucho y me he sentido muy aludida,,,

  12. Ay, lo del tanga….ese lo dejo para dormir desde que tengo hijos, ni lo soporto

  13. mesescucha

    tanga,tanga…? me puse uno hace unos dias y con esos kilos ocupas que se han instalado en mi cuerpoentero, chica que no lo he vuelto a ver, va, ya ni lo busco, paque? si no pega con nada de mi nuevo estilo, a saber, pantalonarro vaquero bien sufrido, camiseta “jolgerilla” para que no se pegue a los ocupas, bolso grandote, enorme, y aun asi siempre rebosante, y no de glamour precisamente, que todavia me queda algo, pero creo que esta caducado y no lo saco nunca, y los zapatos…ups¡ he dicho zapatos? perdon, lo que llevo en los pies no entra en esa categoria ni de lejos, pero tengo unos en el armario y aveces los saco… y los acaricio… y hasta lloramos juntos, cuando se les pasa el rencor por su ya largo exilio, en fin, no esteis tristes chicas, y recordad que “que estos lodos vienen de aquellos ( buenos) polvos.

  14. Gabriela

    ufff, yo había pedido para Navidad unas sandalias divinas (entenderás que por mis pagos es verano en esa fecha…) con un tacazo divino en madera, que estaban tan de moda… Eran preciosas!!! ni bien me las probé y caminé tres pasos me dije… mejor las cambio por mis chatitas de siempre… con esto no sobreviviremos ni yo ni mis hijos… asi que ahora luzco unas lindas sandalitas bien bajitas y con suela de goma… una pena… y si, el glamour quedará para dentro de 10 años, creo yo…
    Aprovecho a decir que me encanta el blog!!!!

    • Gracias, Gabi! Reconforta saber que estos pequeños dramas maternales no entienden de latitudes ni coordinadas :) Nuestro verano empieza ahora. Es hora de ponerse las chanclas de piscina y no quitarselas hasta octubre!!! Beso, guapa!

  15. isita

    como siempre Eva totalmente identificada pero te olvidas de algo …las gafas de sol , mi querida mini-yo tiene casi 20m y en todo este le tiempo les ha buscado diversas utilidades como meterse las patillas en los ojos, tb le encanta meterlas en su boca hasta q sobrepasan el limite de la campanilla,ponerlas en la cintura…..por no hablar del mometo en q intenta muuuuyyyy insistentemente en ponermelas a mi ,el ataque es rapido ,sin control , inesperado….lo cual me esta haciendo plantearme seriamente asegurar esta parte de mi anatomia……pero lo guapa y simpatica q esta cuando x fin se las coloca en su sitio y carcajada triunfal q suelta cuando lo consigue vale la pena el ataque de ansiedad que sufres en el momento le la lucha ajajajajaj un besazo

    • Jajaja me suena, me suena… yo esto lo solucioné fácilmente comprándole a ella unas de Chicco en la farmacia. Super fashion. Ahora va encantada con sus gafas “de mayor” y me deja a mí las mías sanas y salvas… Además, como las suyas son de su propiedad, no intenta ponermelas a mí ni sacarme los ojos con las patillas… Aay, cría cuervos…

  16. Hola, te he puesto como enlace dentro de mi blog.

  17. Antón Pirulero

    Premio al blog que me inspira!!! ;D

    (sé que suena un poco raro, pero…) más información mañana en nuestro blog
    http://www.antonpiruleronews.blogspot.com

    Enhorabuena!!!!

  18. Verodelaefe

    Hola Eva,

    Acabo de descubrir tu blog y lloro de la risa. Voy a ponerme al día leyendo todos los atrasados ¡qué ganas!

  19. Acabo de descubrir tu blog y me ha encantado!!! Con cada pieza de ropa se me iba ensanchando la sonrisa hasta que he estallado en carcajada profunda. Ahora mismo me doy un garbeo por el resto de los hilos.

    Por cierto, que yo estoy embarazada (de 32 semanitas) ahora y estoy escribiendo cosillas en mi blog …. así que invitada quedas, este es el link http://euglenaocasional.blogspot.com/

  20. Mi hijo me mira perplejo y no entiende por qué me río… Claro, es que él aún no es madre… ¡Brava, bravísima tú!

  21. Muy divertido!! Esto es tomarse la maternidad con humor, felicidades! Desde http://www.mamasmolonas.com compartimos tú filosofía. Un abrazo

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