Al fondo hay sitio


Tengo una amiga rellena dando a luz en el hospital en tres…dos…uno…bomm…bá!…

Ello me ha traído reminiscencias nostálgicas de esas bonitas estancias hospitalarias por propio parto donde familiares y amigos van a echar la tarde a tu habitación, cargados de besos, bolsas de altramuces y preguntas extrañas… Uff, casi no llego. ¿Cómo ha ido todo? ¿Qué todo? ¿El parto, hija, el parto? Tía Milagros, que aún no he dado a luz, no me ves. Ah, vale, vale, pues me voy, hija, que no quiero molestar. Pero no se va. Nunca se van. Se quedan en el pasillo haciéndose las despistadas y mimetizándose con el entorno hospitalario para ver si a la mínima pueden pillar al médico de las barbas, hacerle un ippon, tirarle sobre el tatami y conseguir alguna que otra actualización sobre el estado de la paciente.

Lo cierto es que casi todos los familiares son de naturaleza algo terca en esto de las visitas a parturientas. Deben pensar que darás palmitas de emoción cuando todo el mundo te vea las cachas del culo a través de esa horrible bata con abertura en canal en la trasera, como si no fuera suficientemente bochornoso y humillante que cada médico, enfermero, camillero y/o quiosquero que pase por tu pasillo te meta la mano hasta el hombro para ver si ya has dilatado y ponga gesto de fastidio calculando con los dedos cuándo llegará la próxima luna llena.

No parece ése suficiente castigo, no. Cuando tu camilla llegue a la habitación contigo dentro, exhausta e incapaz de contener la tiritona porque ni un mal braserito colocaron en el paritorio, y el celador abra la puerta para dejarte paso, cientos de cabezas asomarán el flequillo al grito de ¡Sorpresa! como en un improvisado flashmob.  Allí ya hay más gente que en la guerra, tú, y a ti te acaban de explotar tres venas del cuello en el último empujón; la verdad, no creo que estés presentable. Otra opción es que te acaben de coser en puntopelota una incisión de 10 milímetros sobre el pubis, a través de la que ha salido un cuerpo humano con su cabeza, sus hombros y su todo, dejándote desmenuzada e incompleta como una Sigourney Weaver sin alien dentro, válgame la similitud. Sea lo que sea lo que haya acontecido, dos horas después del evento ya deberás estar graciosa, hermosa y lustrosa para que se pase por tu habitación desde la Junta Municipal de Gobierno hasta el coro góspel de tu pueblo.

Pero no hombre no, cuánta sinrazón, que yo hacía diecisiete años que no veía a mi tío Agustín, y allí se me esposó a los pies de la cama, lagrimando por lo bonita que era Laniña y comiendo pastas como Triki, y no hubo forma de echarle hasta que sirvieron la cena y vio que sólo traían plato para mí.

Que vayan a verte tus amigas en cambio mola, porque normalmente van voladas, llegan, te tiran un beso, sueltan una lágrima…y corriendo de vuelta al curro. Peor es cuando das a luz en fin de semana o víspera de fiesta y se pasan por el hospi antes de irse a cualquier actividad lúdica grupal. Toda tú mustia y agotada, luciendo la consabida bata de flores, y ellas todo glamour, a golpe de blazer y peep-toe, oliendo a Chanel desde el pasillo. No hay color. Ni decoro. Ni compasión. Ni nada. De nada.

Si son amigas Conhijos las que van a visitarte y por cualquier descuido se olvidan de dejar Alniño en casa y le traen consigo adosado a su cuerpo, la escena ya puede ser de traca. Sumayor tratando de morderle la mano a tu recién nacido con fruición animal o bien pellizcándote los dedos de los pies aún insensibles por efecto de la epidural, mientras Sumadre, y a la sazón Tuamiga, lee el Hola en el sofácama y se hace la dormida y/o la muerta con el fin de poder disfrutar de breves instantes en paz cerebral. Pobre…

Cuando el parto sobreviene de noche, las visitas mañaneras se soportan de forma aún más regulera si cabe, porque entre el desfase horario y el desequilibrio hormonal, tu cabeza viene a ser lo mismitico que un sonajero. Lloras, ríes, tenfadas, gritas, cantas, cuentas chistes…quien haya entrado en un bar rebosante de humo de cannabis y haya observado el comportamiento de los que en él moraban, sabrá de qué le hablo y me apoyará sin dudarlo.

Si bien a ti te aporta algo de desequilibrio, la llegada de cualquier visita es esperada con ansia e ilusión desmedida por el padre de la criatura, que aprovechará la ocasión para salir a estirar las piernas, ir a casa a ducharse, acercarse a aprobar una oposición o lo que sea que surja. Con tal de salir breves instantes del zulo hospitalario los hay que argumentan la urgencia de llevarse alguna de las plantas y ramos de flores recibidos, todo por el bien de las reservas colectivas de oxígeno no vaya a ser que se desate una alarma sanitaria y luego os pidan cuentas. Un ramito o dos está bien, compañeros, pero convertir la habitación en una franquicia de un diseloconflores.com es del todo innecesario e insano y considerado derroche en siete estados. Luego te verás obligada a ir a ofrecerle todos los ramos a la Virgen de La Almudena, como si en lugar de tener un hijo acabaras de ganar la Copa de Europa, cuando tú en realidad sólo quieres irte a casa para empezar a padecer en solitario.

Ja! Que te lo has creído!. Hasta casa se desplazarán todos los familiares, amigos y contactos de facebook que no hayan llegado a tiempo de ir al hospital. Como resultado te pasarás el siguiente mes sentada en la mecedora viendo a la gente pasar a saludarte como si fueses un rey mago en un centro comercial.

Que digo yo que con el auge de las nuevas tecnologías, redes sociales y nuevos canales de información bien podría organizarse visitas virtuales al nido como hace Idealista o en su defecto instalar Skype en cada habitación para que los nuevos papás pudieran dar a conocer el miniser al mundo global mientras las visitas profesionales se quedan en casa pelando judías verdes y viendo cine de barrio. Tan agustico todos, oye.

Anuncios

48 comentarios

Archivado bajo Familia, Humor, Mujer, Ser madre

48 Respuestas a “Al fondo hay sitio

  1. Jajajaa, que recuerdos… y qué me dices de esa enfermera, o pareja de ellas en su defecto que a las dos de la mañana, en tu primera noche infernal como madre con las ojeras a la altura de las pantuflas, y con la niña sin parar de berrear, te comentan con sorna: “Bonita, es que mira que os decimos que no tengáis tantas visitas, ¡que luego a los bebés los tenéis que soportar vosotros!” ¿Qué se creen? ¿Que a toda esta gente la hemos convocado en un evento del facebook?

  2. jajajaja en improvisado flashmob… Al post que va!

  3. Te he descubierto gracias a la princesita y me temo que no voy a poder parar de darle las gracias por el descubrimiento. Qué risa y cuánta razón tienes con esto de la familia rondando alrededor de la parturienta!!!

  4. Susana

    yo tuve que desalojarmi habitación en la que había 23 primos hermanos con sus respectivas parejas, unas 114 amigas y 503 compañeros de trabajo porque POR FIN iba a hacer pis despues de beber 15 litros de agua ante la amenaza de sonda…sí, me hice pis a mitad de camino porque no me dio tiempo a llegar al baño…sí, los 663 que esperaban en el pasillo se enteraron…

  5. jajajajajajajajajajajaja
    Mi amiga Noe nos “aconsejó” que no fueramos a verla al hopital y así hicimos, vimos a Óliver con 5 dias, y a su mamá peinada y vestida bien.
    Yo como no tengo familia cerca (solo hermanas y sobrinos), me voy a ahorrar las visitas de compromiso, porque como además tampoco tengo muchos amigos y tengo fama de arisca, se que solo vendrán a verme mis amigas, y ellas seguro que me hace ilusión! eso si, mi paritorio lo quiero VACIO! jajajajajajajajajaja
    Me parto con tu experiencia paturienta, espero que la de mi amiga Irina, que está de parto, sea una mijita mejor! nosotras le daremos tiempo a peinarse y vestirse! jajajajajaj

  6. En realidad las mías no fueron nada horribles porque contraté seguridad privada en la puerta pero he visto casos de verdadero terror.

  7. Pingback: Tweets that mention Al fondo hay sitio | Blog de Madre -- Topsy.com

  8. Elena

    Pero qué razón tienes. Tú rodeada de cientos de visitas, la enfermera diciéndote que tienes que ponerte a la niña en el pecho y toda tu familia asomándose para ver cómo chupa el bebé y retrasmitiéndolo en directo como si se tratara de la final de un partido de fútbol.

    Toda la vida haciendo malabares para cambiarte el bikini mojado en la piscina sin que se te vea nada y en ese momento tus pechos se convierten en bien de interés cultural.

    Menos mal que yo también contraté un segurata en la puerta para amortiguar las entradas…

  9. Winnie

    por dios bendito, me has hecho revivir los peores momentos de ser madre, ufff, jajaja
    anda que tanto rollo y malos ratos con la family sobre todo la politica, parecia que se iban a venir a vivir a casa, les daba igual si estaba con la teta fuera o con el sacaleches, que mas da, si todo es del dominio publico, jaja
    y luego para que cuando pasa la novedad ni se acuerden de lacriatura, jaja si fuera por ellos le verian de cumpleaños en cumpleaños.

    • Reirse de los malos momentos, mola, así no parecen tan malos.
      Y debo reconocer que mi familia política es para quitarse el gorro y hacer reverencias hasta que te chasquen las lumbares. Ahí he tenido suerte inmensa, miratú.

  10. Mª José

    Y si encima se te ocurre, como a mí, dar a luz un domingo… pa qué te voy a contar… todos los que no tienen otro pito que rascar allí que terminan, y el padre de la criatura… lo que tú dices, missing total!!! Tendrían que poner un guardia jurado en cada puerta como en las discotecas pijas, tú entras, tú no entras… Me ha encantado, como siempre, real como la vida misma. Te comparto!

  11. Bibi

    Yo desconecté el timbre de mi casa porque pasaba de que viniera nadie más a visitarnos a mi hija y a mi, quería domir cuando la niña me dejara y llorar a solas… y como vivo en una planta baja me traqueteaban la ventana!!!!. Fue horroroso…

  12. María

    estoy embarazada y en el primer trimestre… me está entrando un miedoooooo… ¡ufffffffffff! jajajaaja
    tendría que ponerse de moda lo de no visitar y no ser plastas.
    por cierto, lo que más gracia me ha hecho ha sido lo de la amiga con hijos que te visita y se hace la dormida o la muerte en el sofá… ¡qué buen rato!

    • Pues cuidadín con Lasmadres simuladoras que se te duermen y/o mueren en cualquier lado, te advierto! Enhorabuena, suerte, ánimo y al toro! Que esto está chupao y en seis meses ya engrosarás las listas de neuróticas por maternidad!

  13. María

    Muchas gracias!!!! La verdad que cuando el Cariban hace efecto y no estás dormida se vive con bastante ilusión XD

  14. criandonoskat

    A mí me metieron CÁMARA (sin que yo supiera), en el paritorio, como dicen ustedes, y me enteré cuando me mostraron, muy amablemente, las fotos de mi chiqui dando su primer berrido. Muy buenas fotos, eso sí!

  15. criandonoskat

    Bueno, depende de la perspectiva, porque eso me sirve como prueba para el día en que el angelito pase por Lafase y me diga que yo no la quiero, y que no soy su mamá. Pues no! tengo la prueba gráfica, A TODO COLOR, de que sí lo soy. Así que tendrá que buscarse otro argumento.

  16. Ruth

    Lloro de risa con todos tus post. Me identifico tanto…!

  17. Paz

    Me has hecho recordar las vsitas del día siguiente, que estaba yo súper eufórica y encantada de la vida, como si acabara de desayunar en casa de Maradona. Falsa euforia, como la de Maradona también, que se tradujo en bajón total cuando se me saltó un punto de la episotomía y tenía la casa llena, llenita de gente que, la verdad, me sobraba toda en ese momento. Mientras yo lloraba de dolor con la comadrona que me curó y me advirtió que se me podían abrir los demás puntos, ella me decía “Eso es la depresión post-parto”. Ni hablar, es la depresión post-episotomía y agotamiento visitil puro y duro. Si hay próxima vez haré como las famosas y ocultaré la fecha y lugar del parto celosamente.

  18. rebeca

    Te acabo de descubrir, y acabo de leer este post que … ilustra tan y tan bien mi experiencia. Mi pequeño no tuvo otra ocurrencia que venir al mundo en viernes… y toda la familia, amigos, compañeros, vecinos y conocidos tuvieron todo el fin de semana para “acompañarnos”. Aquello no eran visitas, eran… ocupaciones. Le he pedido a mi marido que si tenemos otro, pase lo que pase, no mande el mensaje anunciando la llegada del bebé hasta que no estemos en casa.

  19. Ana María

    Pues sinceramente lo siento mucho por vosotras. Mis recuerdos sobre mis partos y postpartos son casi todos buenos (salvo los problemas los primeros días con la lactacia). Cuando nacieron mis hijos estaba toda mi familia y la de mi marido en urgencias esperando y yo encantada de ir en la camilla y que vinieran todos a conocerlos. Respecto a las visitas tuve muchas y no recuerdo que me agobiaran porque venian un rato, me echaban una mano cuando podían y enseguida se marchaban. Decididamente he tenido mucha suerte.

    • Qué afortunada eres, Ana Maria. Para mí es un momento demasiado intimo como para pasarlo en sociedad y prefiero estar más tranquila, pero oye, para gustos están los gintonics…. :)

  20. Marisa

    Mis visitas fueron bastante horroribles –mezcla de horroroso y horrible– no por las personas en sí –suegras a parte jajajaja–, sino por la cantidad. Y en casa, peor. Ay, que parí en el puente del Corpus….. Pero una cosa graciosa me pasó: me pusieron un gotero de Droguex –sí, sí, parece de los Simpson o de Acme, pero es real– y a una de las visitas la recuerdo flotando, como el gato de Alicia. Iba colocadísima, madre mía!

  21. Angela

    Eva, muchas gracias, cómo me río con tus posts ! Hay que ver qué bien describes y escribes!

    Yo la tercera vez tuve ‘la suerte’ de romper aguas el 31 de diciembre, y de madrugada… El hospital estaba requete tranquilo, por no haber, no había casi ni parturientas, y las visitas no empezaron a aparecer hasta el 1 por la tarde-noche (y en mi caso fueron pocas y muy bienvenidas!)… Así que si podéis organizaros, no es mal día, no….

    • Mil gracias, Angela! Me alegro de que te guste el blog!!
      Mmmmm… ¿Parir en Nochevieja? Hombre, si consigues que el ginecólogo no llegue bolinga y con confeti en el gorrillo, no es mala idea… :)

  22. eradish

    Que recuerdos, yo la verdad no me puedo quejar. Tuve pocas visitas xq avisé a mis padres y suegra que aquello no era Santiago para ir en peregrinacion. Asi que se las ingeniaron para contener a la gente. Eso si, recuerdo en uno de los primeros intentos de darle la teta al enano a una tia mia opinando y opinando y opinando…Marido estaba cambiandose para ir a tomarse una cerveza y despejarse. El pobre se quedó con las ganas, porque ante tanta opinion me “jarté” miré a mi madre a los ojos diciendo lo siento, y con las mismas dije: TOdo el mundo fuera, ya!! Madre, tia, y amiga desfilaron para la calle y Marido se quedó sin cerveza.
    Pero a partir de ahi, bebé empezó a cogerle el ritmo a la teta.

  23. May

    JAJAJAJA
    YO he sido una terrorista de la visita, lo confieso. Ahora que sé que es tan molesto me quedo en mi casa hasta que la madre me llama preguntando si me he enterado que el niño va a hacer la primera comunión…
    A ver si le cojo el punto a esto de las visitas…

  24. Gemma

    Por favor, QUE RISA. Me caen lagrimones y todo. Descripción ajustada de mi estancia hospitalaria hace algo más de cuatro meses.

  25. ROSA

    Buenísimo….hasta el último detalle. Yo tuve cesárea y como bien sabe, también ponen la epidural, una vez acabaron y me sacaron a la niña, ala….todo al descubierto. Cuando vino el probre celador, se sintió hasta incómodo o al menos eso me pareció a mi. Incluso dijo: “estos médicos, siempre hacen lo mismo, dejan al pobre paciente que no se puede ni mover, con todas sus partes al descubierto…que falta de tacto….espere que la tapo primero y la pasamos a la camilla”…pero es que aún no me había tapado mis partes íntimas que ya entraban las chicas que esterilizan los quirófanos…..y ala, yo creo que me vió hasta el apuntador!!!!!
    Hace casi 4 años de aquello y lo recuerdo como si fuera ayer. Ahora estoy embarazada de 26 semanas y tengo pánico al parto….. Lo único que tengo claro, es que no voy a avisar ni a la mitad de gente que me vino con la primera y en casa no quiero a nadie hasta que no pasen almenos 3 meses. Los primeros meses son muy duros y creo que aún lo serán más….teniendo ya una hermanita mayor.

    Gracias por escribirlo con tanto humor…..me ha gustado muchísimo.

  26. Violeta

    Es buenísimo este blog! a todos mis amigos que va, estupendo (sobre todo, no pares). Mis dos partos fueron también colectivos en el sentido que apuntas. Lo mejor, en plan momento para recordar, es la visita que se te planta en casa y se queda mientras el niño duerme (que tu podrías estar también durmiendo). Con el segundo hijo aprendí y dejé a una tía en el salón (te dejo la tele puesta que me voy a echar un poquito). Con un par. Si tengo un tercero ocultaré el embarazo y el parto. Ea

  27. Ainhitze

    Buenísimo, buenísimo y qué identificada me siento…lo mío fue un sinparar desde el mismito momento que me subieron a la habitacion, yo di a luz un lunes, pero dio igual…montones de gente en aquella habitación, una tarde conté hasta 18 personas..no exagero, al final pasó lo que tenia que pasar, la menda con una lipotimia, a la que siguió otra más y mimarido apunto de estallarle la vena tuvo que ir “invitando” al personal que se fueran a sus santas casas…. Qué malos ratos pordios! No quiero ni acordarme….

  28. Clara

    Jajajajajajaj!!!! Madre mía, las visitas hospitalarias! A mí me pasó que como fue parto inducido porque la criatura (el primer bebé de las dos familias) llevaba ya dos semanas de retraso y nos fuimos al hospital el 25 de diciembre, Navidad y domingo, toma ya! Así que, mientras me ponían las prostaglandinas, comían las dos familias juntas, en amor y compañía, en nuestra casa.
    Total, que como aquello no hacía efecto, se vinieron a merendar todos al hospital… DOS HORAS 8 PERSONAS EN LA HABITACIÓN!!! y yo dilatando, pero poco, que en medio de la visita me llevaron a hacer un tacto y a la vuelta, yo con la barriga, que no podía más, y que aquello no se abría y ya llevaba 8 horas en el hospital… Y a la vuelta seguían todos ahí, preguntándome que qué tal y mi hermano con la cámara de video! En fin, al final se fueron y la niña salió preciosa y se me volvió a llenar la habitación de personas jejejejejejeje y diez meses despues te descubro y lloro de la risa en el metro, de camino al trabajo, que tambien soy una de las que mejor pegan los sellos, con carrera y master, jejeje. Gracias por escribir tan bien!

    • Gracias a ti por visitarme en la salita comedor ésta que hemos montado :) y saludos fraternales a tu hermano el de la cámara de viídeo. Qué majo. Propongo que se la devuelvas el día que le operen de almorranas :)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s